Tarta de Primera Comunión



La tarta para la primera comunión de Begniat iba a ser blanca...
Iba a ser blanca ... pero tener al Inquisitive Child de Susan Lordi entre las manos y cambiar el color fue todo uno.
Cada vez que la ocasión requiere una "persona" sobre la tarta, voy directo a ver sus esculturas. Me encanta pensar que su maravilloso trabajo cuaja bastante bien con el mío. (años luz mas, años luz menos)

Confieso que cada vez que me toca usar una de sus obras me cuesta mucho, muchísimo, desprenderme de ellas. Y aunque son muy especiales en comparación a lo que se estila para cake topper, no he visto nunca una mala cara por ellas. Mas bien todo lo contrario, he visto ojos brillantes y lágrimas de emoción. No tienen cara, pero expresan tanto, tanto, que a nadie les pasan desapercibidas.  

La tarta (que son dos, en realidad) está cubierta y trabajada en fondant. Le añadí algo de textura con nonparelis blancos (ouch! yo los quería crema, pero no conseguí teñirlos de ese tono) y con trabajo de estecas. Para lo relieves procuré ceñirme a motivos de primera comunión (uvas, espigas y palomas) ya que soy muy clásica para estas cuestiones y quienes me la encargaron también lo son.
Aunque no hay foto del corte, la tarta tiene un corazón de espuma de cacao y vainilla, y el bizcocho era de naranja. Los niños felices... y yo tambien!

PD
Pueden ver algunas imágenes mas de la tarta en mi página de Facebook




botánicas y taller de pintura


Mayo, primavera... obviamente flores!
Y como hace tiempo que no traía galletas, pues aquí están, y de mis favoritas:  pintadas!
Tres modelitos florales para recordaros que el viernes 17 abre la inscripción al taller on line de pintura sobre glasa Galletas que ni pintadas, que estoy dando junto a Miriam y Estibaliz de Mensaje en una Galleta .
Pueden encontrar mas info de la inscripción en este link y sobre el taller en particular en este otro link.




fe de erratas


Este post también pudo llamarse La Cobarde, y hubiese sido mas justo.

Esta tarta-experimento que ahora os muestro era la idea original y tuvo su proceso para llegar a donde llegó. 
Las posibilidades del fondant son infinitas, realmente, y cada vez lo confirmo mas.
Quise probar con ella dos cuestiones: jugar con los equilibrios, que vistos en otras tartas parecen cosa de milagro (y que aquí se limitaron a un tímido brote) y pintar sobre fondant ya modelado.

La verdad-verdadera es que en la punta del brote había una mariposa, delicadísima ella, que minutos antes de las fotos optó por hacerse polvo contra el piso.
No se si falló el equilibrio o fallo el fondant que pegaba la mariposa al brote, el caso es que falló y la mariposa volvió a casi su estado original (azúcar glas).


Trabajé con un fondant azul muy claro, muy luminoso, un color que me encanta y cuando terminé el modelado SUPE que no podía pintarlo, que me quedaba con las sombras y luces propias del color para definir las formas de flores, frutos y brotes. Me dí por satisfecha,  y la declaré terminada, aunque sabía que si no pintaba era por miedo a estropearla. Pueden ver la versión cobarde en mi página de Facebook



Esa certeza me duró unos horas.
En el taller de Galletas que ni Pintadas, superar el miedo a la glasa impecable y mancharla no es fácil, y yo soy la primera que les recuerda a quienes pintan que "es solo una galleta, si se arruina no se caerá el mundo". Aquí podrían encajar un montón de refranes tradicionales del tipo "Has lo que yo digo pero no lo que yo hago".
Y me dispuse a "estropearla" sin culpas.
Use tres tonos de polvos lustres dorados. Pintar con gotas de vodka no fue tan simple como parece, se empasta muchísimo. El dorado lucía mucho mejor cuando lo aplicaba en seco y con un pincel abundante, suave y firme. Me cargué un par de finísimas hojas de fondant, ya que al aplicar la pintura se aflojaban y quedaban hiper frágiles.
Aplicar estos polvos lustre también pide paciencia, muchas veces hay que dar una primera mano que queda bastante deslucida, esperar a que seque y aplicar una segunda/tercera hasta que la pieza de fondant tiene el tono que se busca. Para este entonces es cuando notas como los modelados mas finos languidecen

Quedó mas dorada de lo que pretendía, pero el efecto final me encanta y cuesta creer que es comestible, no? Si algún dia se inventa un fondant con menos azúcar (????) será la herramienta perfecta!
 

golondrinas a destiempo

Tal vez para equilibrar un poco los 20 dias sin sol y mojados que llevamos en Bilbao, me dio por hacer estas galletas golondrinas .
Estan trabajadas con glasa (con que mas!) en blanco y negro y técnica de wet on wet.
Aunque luego las delinee y re dibujé con glasa mas firme.

Que sean un anuncio de buenos tiempos! Sol incluido!


jugando con fondant

 
Recorto, pego, modelo, aplasto, superpongo, estiro, vuelvo a superponer...
Esta tarta fue hecha mas o menos así, casi sin ley.
La idea inicial con respecto al color era otra, pero fue verla en blanco, con las formas definiéndose por luces y sombras... y supe de inmediato que ni una gota de colorante iba a manchar el resultado.
 
Me gusta mucho, porque tiene simpleza a pesar de lo barroco (parece comentario de diseñador de modas, hipercontradictorio).

Inevitablemente, está inspirada en la obra de Maggie Austen, que mas que decoradora o cake designer es toda una artista. Ella trabaja con una soltura envidiable y maneja el fondant y sus texturas con virtuosismo.

A ver si por ósmosis al menos algo se me contagia :)