La tarta para la primera comunión de Begniat iba a ser blanca...
Iba a ser blanca ... pero tener al Inquisitive Child de Susan Lordi entre las manos y cambiar el color fue todo uno.
Cada vez que la ocasión requiere una "persona" sobre la tarta, voy directo a ver sus esculturas. Me encanta pensar que su maravilloso trabajo cuaja bastante bien con el mío. (años luz mas, años luz menos)
Confieso que cada vez que me toca usar una de sus obras me cuesta mucho, muchísimo, desprenderme de ellas. Y aunque son muy especiales en comparación a lo que se estila para cake topper, no he visto nunca una mala cara por ellas. Mas bien todo lo contrario, he visto ojos brillantes y lágrimas de emoción. No tienen cara, pero expresan tanto, tanto, que a nadie les pasan desapercibidas.
La tarta (que son dos, en realidad) está cubierta y trabajada en fondant. Le añadí algo de textura con nonparelis blancos (ouch! yo los quería crema, pero no conseguí teñirlos de ese tono) y con trabajo de estecas. Para lo relieves procuré ceñirme a motivos de primera comunión (uvas, espigas y palomas) ya que soy muy clásica para estas cuestiones y quienes me la encargaron también lo son.
Aunque no hay foto del corte, la tarta tiene un corazón de espuma de cacao y vainilla, y el bizcocho era de naranja. Los niños felices... y yo tambien!
PD
Pueden ver algunas imágenes mas de la tarta en mi página de Facebook














